El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) aseguró que ninguna cirugía está en riesgo y que el servicio de anestesia está garantizado.
El Instituto canceló a principios de octubre la compra masiva de máquinas de anestesia, convocada de urgencia ante un recorte presupuestal previsto para 2027.
En un pronunciamiento, el IMSS informó que Minaric, empresa que estaba cerca de obtener un contrato por más de 560 millones de pesos para suministrar 772 máquinas de anestesia, pertenece al mismo grupo empresarial que Médica D, señalada por incumplir durante la pandemia la entrega de 60 ventiladores al ISSSTE y al IMSS en Sinaloa.
"Ante señales de posibles irregularidades en el procedimiento, el IMSS decidió no adjudicar. Se canceló la licitación, evitando así entregar recursos públicos y la salud de millones de derechohabientes a quien ya le falló a México", sostuvo.
El Instituto también señaló que Minaric cuenta con un certificado de buenas prácticas para ensamble, no para fabricación. Añadió que el domicilio donde obtuvo el aval se ubica en el primer piso de un edificio de la colonia Anáhuac, donde la empresa afirma ensamblar desde máquinas de anestesia hasta incubadoras y equipos de ultrasonido.
Además, cuestionó las reducciones de precios que Minaric ofreció durante el proceso. Una máquina de anestesia de nivel intermedio pasó de una cotización inicial de 1.29 millones de pesos a 586 mil pesos, mientras que una de alta especialidad bajó de 1.16 millones -con una oferta intermedia de 1.17 millones- a 715 mil pesos.
"Una empresa que en cuestión de minutos reduce su precio a la mitad deja dos posibilidades: o su precio original estaba inflado o el final no lo puede cumplir. Con su historial, el IMSS no iba a correr ese riesgo", afirmó.
El Instituto acusó que las empresas que perdieron la licitación buscan presentar la decisión de cancelarla como un error.