CANANEA.- Alcaldes de distintas regiones del país, junto con representantes de la industria y autoridades de los tres niveles de gobierno, acordaron impulsar una agenda común para fortalecer el desarrollo minero y sus beneficios en las comunidades, durante el Primer Encuentro Nacional de Municipios Mineros realizado en Cananea, Sonora.
El evento, convocado por la presidenta municipal de Cananea, Carmen Esmeralda González Tapia, reunió a actores clave del sector con el objetivo de generar un espacio de diálogo e intercambio de experiencias entre municipios con vocación minera, en busca de una mayor coordinación regional.
Como uno de los principales resultados del encuentro, se concretó la creación de la Red de Municipios Mineros, una iniciativa orientada a fortalecer la colaboración entre localidades, compartir buenas prácticas y establecer estrategias conjuntas para impulsar el crecimiento económico y social.
Durante el conversatorio “Líderes de Empresas Mineras, Gobernanza y Licencia Social”, Karen Flores, directora de la Cámara Minera de México (Camimex), destacó que la minería es un motor de desarrollo en más de 200 municipios del país, donde genera más de 400 mil empleos directos con salarios superiores al promedio nacional.
En este mismo espacio, Irma Potes, directora de Desarrollo Comunitario de Grupo México, subrayó la importancia de construir relaciones sólidas con las comunidades, basadas en la transparencia, el respeto y la participación, a fin de fortalecer la llamada licencia social de la industria.
El diálogo fue moderado por Leonardo Taylor, director de Minería del Gobierno de Sonora, y contó con la participación de Christopher Ávila Mier, director de Relaciones Institucionales de Peñoles, quien destacó el impacto positivo de la actividad minera en distintas regiones del país.
En una mesa posterior, la senadora Lorenia Valles anunció que se convocará al primer Congreso de Municipios Mineros en el Senado de la República, mientras que la diputada local Iris Sánchez Chiu abordó la necesidad de avanzar hacia modelos de minería más sostenibles, en un encuentro que dejó como consenso la importancia de articular crecimiento económico, cuidado ambiental y bienestar social.