CIUDAD DE MÉXICO.- En el País, el consumo de leche por persona es de 148 litros por año, contra los 180 recomendados por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y lejos también de los 166 litros de refresco que beben los mexicanos.
"Persiste un reto fundamental: incrementar el consumo per cápita de productos lácteos en nuestro País.
"Actualmente cada mexicano consume en promedio 148 litros de leche al año, una cifra aún por debajo de los 180 litros recomendados por la FAO y también inferior a los 166 litros de refresco que en promedio se consumen anualmente en México", dijo Jorge Lozano, presidente de la Cámara Nacional de Industriales de la Leche (Canilec).
Para René Fonseca, director general de la Canilec, el reto no depende de temas de precios o calidad, sino de preferencia de consumo, pues incluso la población más joven que sí consume leche, prefiere las variedades vegetales antes que la leche de vaca.
"Es un tema de hábitos, ni siquiera de la relación de precios.
"Convivimos en el anaquel y en la mesa de los mexicanos, tenemos una protección de manera orgánica natural, porque son más caras (otras bebidas", apuntó el director de la Cámara.
Sin embargo, pese a que desde la industria se fomenta el consumo de leche como un alimento nutritivo, otro reto que enfrenta el País es la alta dependencia por las importaciones de leche, especialmente en su variedad en polvo desde Estados Unidos.
Por ello, para los directivos es urgente atender el tema regulación de importaciones, pues aunque México tiene un déficit en la producción nacional respecto al consumo total, la realidad es que una parte de las compras del exterior se hace para la reventa, lo que distorsiona el precio.
Homero García de la Llata, presidente de la comisión ejecutiva Bovinos Leche, expresó que la petición de los productores lecheros mexicanos no es cerrar las importaciones en su totalidad, sino evitar esquemas de triangulación, por medio del compromiso de las empresas de primero abastecerse de leche nacional y adquirir del exterior sólo cuotas faltantes.
"Muchos productores, con mucha razón, exigen que se cierren las importaciones de leche de polvo en México. No es tan fácil, porque de alguna forma se necesita para complementar el 30 por ciento (faltante para la demanda total).
"Lo que sí estamos viendo con la Secretaría de Economía es algún tema que le pudiera poner orden a este tema", expresó.
Para este objetivo, una propuesta es revisar el padrón de importadores y comprobar que los involucrados sean realmente empresas productoras de alimentos lácteos, para así incluso establecer un esquema de cupos para las importaciones, especialmente de Estados Unidos.
Para el presidente de la Canilec será fundamental que los productores mexicanos también alcancen las metas de producción, ya que de lo contrario, el impacto de acotar las importaciones se reflejaría en una mayor inflación al consumidor.
"Al final somos deficitarios y tenemos que buscar soluciones competitivas y de calidad para la industria mexicana.
"Si al final del día, como industriales no logramos tener ese excedente que debemos de importar para surtir la demanda natural, los precios nacionales subirían", dijo Lozano Garza.