CIUDAD DE MÉXICO.- Las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y del Trabajo de la Cámara de Diputados aprobaron sin cambios el dictamen de la minuta que reduce, de manera gradual, la jornada laboral de 48 a 40 horas hacia 2030, con un día de descanso obligatorio.
Por unanimidad, con 61 votos a favor, las comisiones avalaron el proyecto, que se prevé sea discutido y votado por el Pleno mañana. Las bancadas de Oposición advirtieron que su respaldo es sólo en lo general, pues presentarán reservas para intentar modificar la propuesta del Ejecutivo federal.
El dictamen reforma el artículo 123 de la Constitución para establecer una jornada máxima de 40 horas semanales y que, por cada seis días de trabajo, los empleados disfruten al menos de un día de descanso con goce de sueldo íntegro.
El artículo tercero transitorio dispone que, a partir de 2027, la jornada se reducirá dos horas por año hasta alcanzar las 40 horas en 2030.
La propuesta aumenta de nueve a 12 las horas extras semanales, que podrán distribuirse en hasta cuatro horas diarias durante un máximo de cuatro días. Dichas horas se pagarán al doble, y la prolongación adicional obligará al empleador a cubrir 200 por ciento más del salario correspondiente a las horas ordinarias.
También establece que las personas menores de 18 años no podrán laborar tiempo extraordinario.
La diputada de Movimiento Ciudadano Iraís Reyes advirtió que, como está redactada la minuta, podrían establecerse jornadas de seis horas con 40 minutos durante seis días, sin garantizar dos días de descanso para los trabajadores.
Sostuvo que la reforma debe asegurar dos días de descanso obligatorios que no dependan de la negociación entre empleados y patrones, pues en ese escenario quienes más pierden son los trabajadores más vulnerables.
Además, acusó que el dictamen abarata las horas extra, ya que actualmente el pago triple inicia a partir de la décima hora extraordinaria, mientras que la propuesta lo desplaza a la hora 13 al ampliar de nueve a 12 las horas extras semanales.
"En 2026 podríamos tener 48 horas ordinarias, más 12 horas extras que serían 60 horas pagadas con menor valor respecto al día de hoy. Entonces, debemos preguntarnos con honestidad ¿estamos reduciendo la jornada o estamos flexibilizando su extensión?", cuestionó.
Reyes retó a legisladores del PT, Partido Verde, PAN y PRI a votar a favor de modificar el dictamen para incluir dos días de descanso; sin embargo, el proyecto fue aprobado sin cambios, con la advertencia de que en el Pleno se presentarán reservas.
El priista Jericó Abramo Masso coincidió en que el dictamen queda a deber al no establecer dos días de descanso por cada cinco de trabajo y rechazó la gradualidad hasta 2030.
Señaló que la reforma tampoco contempla incentivos fiscales para micro, pequeñas y medianas empresas y emprendedores, pese a que en 2026 se registraron 25 mil 327 empresas menos que en enero de 2025.
Propuso incorporar el programa Jóvenes Construyendo el Futuro -que este año contará con un presupuesto de 25 mil 173 millones de pesos- al esquema de gradualidad planteado por el Ejecutivo.
"Si queremos darle un verdadero incentivo a los micro y pequeños empresarios que son los que van a sufrir el estrés de la gradualidad, pues démosles una alternativa de solución haciendo que un programa en el que el Gobierno ya va a gastar, pudiera ligarse a que el joven construyendo el futuro recibiera la capacitación en la empresa que estará atenta a cumplir con esta ley", dijo.
La panista Noemí Luna afirmó que su bancada respalda la reducción de la jornada laboral, pero consideró que el planteamiento actual es incorrecto.
"Morena anuncia 40 horas, pero mantiene seis días laborales, deja un solo día para el descanso, amplía las horas extras de 9 a 12 horas por semana. Una reforma así no va a funcionar; va a funcionar sólo cuando se garanticen dos días de descanso, cuando no se compense con más horas extras", señaló.
Subrayó la necesidad de proteger tanto a los trabajadores como a las empresas y se pronunció por implementar incentivos fiscales.
"Se necesitan incentivos fiscales para que haya más empleos formales que verdaderamente dignifiquen el trabajo de las y los mexicanos", expresó.
Por su parte, la diputada del PT Margarita García reconoció que su bancada simpatiza con la implementación inmediata de la jornada de 40 horas, pero entiende que debe aplicarse de manera progresiva.
Indicó que seguirán impulsando la inclusión de dos días de descanso, al considerar que el trabajo excesivo implica riesgos graves para la salud.
"Si bien es cierto que congeniamos con la idea de la Presidenta en tema de reducción de la jornada laboral, también lo es que nos agrada más la idea de que la reducción sea inmediata, pero () entendemos que tiene que ser de manera progresiva; pero sí, seguiremos luchando por que los dos días de descanso se les den a los trabajadores para que no sigan trabajando excesivamente, que conlleva riesgos graves a la salud", afirmó.