CIUDAD OBREGÓN.- Mejorar la comunicación sobre las acciones de seguridad y rendir cuentas con datos sobre sus resultados es una de las recomendaciones planteadas al Ayuntamiento de Cajeme por Cajeme Cómo Vamos (CCV).
La recomendación surge luego de que el organismo identificara una contradicción en los resultados de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU): aunque disminuyó la percepción de inseguridad en Ciudad Obregón, 75.9% de los habitantes considera que la situación seguirá igual de mal o empeorará durante los próximos 12 meses.
Entre abril y junio, 82.4% de los habitantes de Ciudad Obregón manifestó sentirse inseguro, frente al 84.2% del trimestre anterior y 88% del mismo periodo de 2025. La ciudad se ubicó además entre las cinco con mayor pesimismo sobre la evolución de la seguridad.
Cajeme Cómo Vamos planteó investigar la caída en la confianza hacia la Guardia Nacional y la Policía Estatal, debido a que mientras la percepción general de seguridad mostró una mejoría, la confianza en ambas corporaciones disminuyó.
El análisis también identificó un indicador favorable: Ciudad Obregón registró la menor conflictividad vecinal entre las ciudades consideradas por la ENSU, con 13.24% de personas que reportaron haber tenido algún conflicto o enfrentamiento directo.
Ante ello, la organización recomendó estudiar los factores que favorecen esta condición y aprovecharlos para desarrollar estrategias de seguridad con enfoque comunitario.
En rueda de prensa, CCV señaló problemas urbanos que inciden en la percepción ciudadana: 98.2% identificó los baches como una de las principales problemáticas, 91.1% citó deficiencias en la red de drenaje y 84.4% las coladeras tapadas por desechos. Además, 79.5% consideró poco o nada efectivo al gobierno para resolver los principales problemas de la ciudad.
A partir de estos resultados, la organización consideró necesario que las autoridades comuniquen con mayor claridad sus acciones y resultados en seguridad, revisen los factores detrás de la confianza en las corporaciones y aprovechen los indicadores favorables de convivencia para fortalecer políticas públicas con participación comunitaria.