CIUDAD OBREGÓN. La estrategia para controlar la población de pez diablo en la Laguna del Náinari cambiará este verano con extracciones de biomasa cada dos meses, informó el director de Desarrollo Rural, Rubén Gastélum Vargas.
El director de la Unidad Municipal para el Desarrollo Rural, informó que las acciones iniciaron en julio como parte de un programa de monitoreo del ecosistema, desarrollado en coordinación con la Promotora Inmobiliaria, cooperativas pesqueras y un club de pesca privado.
Durante la primera jornada fueron retiradas 2.2 toneladas de biomasa, equivalentes a más de 3 mil 500 peces, de los cuales mil 411 correspondieron al pez diablo, con un peso cercano a los 900 kilogramos.
"Decidimos hacerlo cada dos meses buscando afectar la población del pez diablo. Las siguientes extracciones se enfocarán en seleccionar solamente esta especie para buscar disminuir su cantidad y su proliferación", explicó.
Gastélum Vargas señaló que la disminución de peces de mayor tamaño busca reducir la demanda de oxígeno en el agua durante julio, agosto y septiembre, cuando las altas temperaturas favorecen la mortandad de especies por la baja oxigenación de la laguna.
El pez diablo carece de depredadores naturales en la Laguna del Náinari, explicó, además de poseer una alta capacidad de adaptación y reproducción, lo que ha favorecido su expansión dentro del cuerpo de agua.
"Es prácticamente imposible deshacernos de él porque se reproduce muy bien y no tiene un depredador natural, pero vamos a buscar darle duro a su proliferación", afirmó.
El funcionario hizo un llamado a la población a no liberar peces de ornato, conocidos como "limpia peceras", en la Laguna del Náinari, canales o presas, ya que esa práctica favorece la introducción y dispersión de especies invasoras.