CIUDAD OBREGÓN.- La limpieza de drenes y canales, la poda preventiva de árboles y la rehabilitación de infraestructura hidráulica forman parte de las acciones que se intensificaron en Cajeme ante una temporada de huracanes que podría registrar mayor actividad en el Pacífico.
Francisco Mendoza Calderón, titular de la Unidad Municipal de Protección Civil, explicó que el fortalecimiento del fenómeno de El Niño favorecerá temperaturas más elevadas en el océano Pacífico, mayor humedad y condiciones para una temporada con más ciclones tropicales.
Algunos modelos pronostican entre 19 y 21 fenómenos, por lo que el municipio mantiene activos los trabajos preventivos: “Nos estamos preparando en el antes, en el durante y en el después. Lo más importante es la prevención para reducir los riesgos cuando lleguen las lluvias”, expresó.
Entre las acciones emprendidas destacan la limpieza de drenes y canales en coordinación con el Distrito de Riego, la rehabilitación del dren Esperancita, el mantenimiento del dren Industrial y la poda o retiro de árboles que representan un riesgo durante los fuertes vientos.
Además, las dependencias municipales trabajan de manera conjunta en la identificación de zonas vulnerables y en la actualización de los planes de emergencia.
Mendoza Calderón recordó que durante la temporada de lluvias del año pasado se registraron precipitaciones superiores a 150 milímetros, lo que obligó a realizar maniobras de emergencia para evitar mayores inundaciones en distintos sectores del municipio, experiencia que ahora sirve como base para fortalecer las medidas preventivas.
El funcionario hizo un llamado a la población a colaborar con estas acciones evitando arrojar basura, muebles o electrodomésticos en drenes y canales, ya que estos objetos obstruyen el flujo del agua y aumentan el riesgo de inundaciones durante las lluvias intensas.
Invitó a las familias a elaborar un plan de protección civil que contemple puntos de reunión, rutas de evacuación y la forma de mantenerse comunicados en caso de una emergencia, ya que durante el paso de un fenómeno meteorológico pueden presentarse fallas en el suministro eléctrico y en los servicios de telefonía.