CIUDAD OBREGÓN.- La baja producción agrícola y el endeudamiento de los productores amenazan la siembra del próximo ciclo en el Valle del Yaqui, advirtió Mario Alberto Pablos Domínguez, presidente del Distrito de Riego del Río Yaqui.
El dirigente agrícola explicó que muchos productores enfrentarán dificultades para cubrir los créditos contratados durante el ciclo que concluye, debido a los bajos rendimientos obtenidos, situación que podría impedirles acceder a nuevo financiamiento para volver a sembrar.
"Muchos productores no van a salir a sembrar porque no van a tener la capacidad económica para hacerlo. Si no pueden pagar sus créditos, difícilmente podrán acceder a nuevos financiamientos y eso provocará que disminuya la superficie de siembra en el próximo ciclo", advirtió.
Los organismos agrícolas mantienen gestiones ante la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) para que se declare la contingencia derivada de las condiciones climáticas que afectaron la producción, indicó, lo que permitiría activar mecanismos de apoyo previstos en la legislación para atender este tipo de situaciones.
Pablos Domínguez señaló que el gobernador Alfonso Durazo Montaño también ha respaldado las gestiones ante el Gobierno Federal, con el propósito de obtener apoyos extraordinarios que permitan a los agricultores enfrentar las pérdidas registradas durante el ciclo agrícola.
Recordó que el Valle del Yaqui ya enfrentó una situación similar durante el ciclo 2014-2015, cuando las bajas temperaturas afectaron la producción de trigo, aunque consideró que el impacto actual es mayor por el incremento en los costos de producción y el nivel de endeudamiento de los agricultores.
La falta de rentabilidad ha provocado una disminución constante en el número de productores agrícolas, añadió, mientras que hace una década el Valle del Yaqui contaba con alrededor de seis mil agricultores, actualmente permanecen cerca de tres mil, reflejo de las dificultades económicas que enfrenta el sector.
Insistió en que una respuesta oportuna por parte de la Federación será determinante para evitar una reducción en la superficie agrícola del próximo ciclo y preservar la actividad productiva en una de las principales regiones agrícolas del país.