CIUDAD OBREGÓN.- La posible reducción del número de regidores en los ayuntamientos, contemplada dentro del Plan B de la reforma electoral, generaría un ahorro que, aunque no sería elevado, podría canalizarse a obra pública y programas de atención ciudadana, consideró el alcalde de Cajeme durante su conferencia de prensa semanal “La Comenta”.
En ese espacio, el presidente municipal Javier Lamarque Cano abordó los alcances de la iniciativa impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, la cual también plantea reducir presupuestos y privilegios en instituciones electorales y órganos legislativos, como el Instituto Nacional Electoral, así como en congresos locales y el Senado.
Señaló que este tipo de ajustes forman parte de un esfuerzo por optimizar el gasto público, disminuir costos administrativos y redirigir recursos hacia áreas prioritarias.
En un primer momento, el alcalde restó relevancia al impacto económico de la medida, al considerar que el monto que podría ahorrarse no representa una cantidad significativa frente a las necesidades de inversión en infraestructura. Posteriormente, matizó su postura al reconocer que, aunque limitado, el ahorro sí tendría utilidad.
“Lo que sea es bueno para obra pública. Digo, sí es importante, pero no es tan elevado pensando en términos de lo que implica la obra pública… sin embargo, lo que se ahorre es bueno para dedicarlo más a la atención de la ciudadanía”, expresó.
Lamarque Cano agregó que en Sonora ya existen antecedentes de reducción presupuestal, como el ajuste aplicado en el Congreso del Estado al inicio de la actual administración estatal, lo que —dijo— permitió redirigir recursos hacia programas sociales, particularmente en apoyo a estudiantes.
Concluyó que se deberá esperar la definición de las leyes secundarias para conocer con mayor precisión el alcance de las modificaciones propuestas, aunque reiteró su respaldo a las acciones que impliquen disminuir gastos y privilegios en el sector público, siempre que se traduzcan en beneficios directos para la población.