CD. OBREGÓN, SONORA LUNES 3 DE AGOSTO DE 2020
Pandemia pega en sus ventas no en su actitud
Mónica Valdivia
29 de Julio de 2020

CIUDAD OBREGÓN.- En febrero del 2019, Anaid Estrada y Fernando Ibarra, iniciaron un micro negocio de venta de dulces y frutos deshidratados en Bunka, el callejón del arte y cuando apenas empezaban a repuntar sus ventas, llegó la pandemia y dio traste a meses de esfuerzo.

A las obleas, habas con chile, chip de plátano, cacahuate variado, gomitas de rompope, arándano enchilado, entre otros, le sumaron la venta de pulseras artesanales que hacen con hilo de nilón, piedras naturales y chaquira.

El cierre del callejón, los llevó a vender vía redes sociales donde los ingresos no son los mismos, pero sí los gastos como luz, agua, alimento y vivienda.

“Ayer hablé con Rafa Evans, quien es el encargado del Bunka, me dice que quizá la próxima semana reabra, porque sí estamos vendiendo, pero bajo mucho la venta, si nos pegó feo, no estamos vendiendo ni la mitad, estamos vendiendo un 20 por ciento de lo que vendíamos”, expresó Fernando.

Ambos aprendieron a elaborar pulseras y los comestibles los hace Anaid, quien estaba ya capacitada por familiares de Jalisco que se dedican a la venta de los mismos productos en aquel estado.

“El viernes salgo a repartir, ya tengo pedidas un llavero, una muchacha encargó varias piezas, otro muchacho otras dos pulseras, otro amigo otras dos pulseras, salgo un solo día para echar gasolina una sola vez, nos programamos para un día de entrega a la semana”, añadió.

La pareja, comparte sus creaciones en la cuenta de Facebook Snacks Art, donde los pueden contactar para pedidos, incluso personalizados.