Este año, México alcanzará una producción agropecuaria por 285 millones de toneladas, una cifra que si bien es mayor que la del año pasado, deja al País fuera del top 10 entre los principales productores globales, de acuerdo con Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).
Juan Carlos Anaya, director de la consultora, explicó que la producción es incluso menor al monto que se logró en 2022, que es el máximo reportado históricamente en el País.
"Los 285 millones de toneladas no es récord, va a crecer la producción 1.7 contra el año pasado, que tuvimos grandes sequías, pero hemos dejado de producir", alertó el especialista.
"Vemos un campo que sigue creciendo, pero vamos para atrás. Hace dos años eramos el noveno (productor global), el año pasado el décimo. Hoy somos el onceavo nos rebasó Australia".
Y es que, pese a que el campo mexicano y la agroindustria buscan ser resilientes pese al escenario adverso, otros países también están aplicando mejoras que han incidido en su monto de producción, aseguró el directivo.
Además, pese a que la producción de 285 millones de toneladas sea mayor en 3.9 millones de toneladas, el valor de esa producción será menor en 64 mil 403 millones de pesos, debido a impactos que van desde el tipo de cambio, hasta la menor calidad de la producción, efectos de la sequía, falta de políticas públicas e incentivos.
"El sector tiene grandes retos, pero también es poderoso, es el tercer mayor exportador, también es el que nos da de comer, aunque vale poquito, el 3.8 por ciento, en términos del sector primario, en alimentario el 8.1 por ciento, juega un papel relevante.
"El agro no cae por falta de productores, tenemos productores de clase mundial, cae por falta de políticas para la productividad", sentenció el titular del GCMA.
Fernando Cruz, consultor de GCMA, acotó que con el valor de la producción que se estima, se alcanzaría un crecimiento del PIB agro de entre 2.7 y 3.5 por ciento, que prácticamente sería la mitad del crecimiento promedio del sector.
"Si bien es una cifra relevante, es una cifra mejor que lo que hemos venido creciendo y mucho menor, si lo comparamos con años previos", afirmó el especialista.
"Estaríamos casi a la mitad de lo que crecíamos en eses épocas, lo cual es un tema riesgoso y peligro para un sector tan frágil, expuesto a los riesgos climáticos, financieros, humanos y sanitarios".
Acotó que aunque se produce y se exporta más volumen, no se refleja en el valor captado, al tiempo que aumentar las importaciones incide en una menor seguridad alimentaria.